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jueves, 20 de diciembre de 2012

El trauma de una actriz frente a las torturas a Bin Laden



  Rodar envuelta en dolor, tragedia y tortura superó emocionalmente en varias ocasiones a la actriz protagonista de La noche más oscura (Zero Dark Thirty), Jessica Chastain. El argumento de la película narra la captura y posterior muerte de Osama Bin Laden en Pakistán y la actriz interpreta a una agente de la CIA. Chastain ha reconocido que en algunas escenas de interrogatorios, como en las que torturaba a los sospechosos con métodos como el ahogamiento simulado, tuvo que "parar, porque afectaba" a sus emociones. "A veces necesitaba un descanso", explicó la actriz en la cadena estadounidense ABC. "Un día me tuve que ir a la parte de atrás del edificio y gritar durante 10 minutos. Llegué a llorar. Era insoportable".
Chastain -que fue nominada al Oscar a la mejor actriz de reparto por su papel en The Help- al principio llegó a pensar que no podría con el papel, "que no daría la talla". "Incluso cuando leí el guion pensé: ¿Cómo puede pensar Kathryn Bigelow que yo puedo hacer esto?", reflexionó la actriz en la entrevista.
Pero la directora ha sido enfática: "No imagino a nadie más en el papel", afirmó durante el rodaje. "Jessica tiene una formación clásica que hace que esté preparada para un guion muy extenso y para un personaje tan complejo como el de Maya", añadió. Y parece que no se equivocó. La actriz californiana de 29 años ya ha sido nominada por esta interpretación a un Globo de Oro y a los Premios del Sindicato de Actores.
El coprotagonista de Chastain en la película, Jason Clarke (Free, 2000), también ha subrayado la intensidad del rodaje. "Había mucha presión para hacerlo bien, con honestidad, integridad y compromiso. Nos ha ayudado mucho el guion escrito por Mark Boal, periodista de investigación que participó también en En tierra hostil", ha explicado este actor australiano. Para escribir el relato, el guionista se basó en entrevistas con personas que estuvieron involucradas en la misión que llevó a la muerte de Bin Laden el 1 de mayo de 2011.
Sus arduas investigaciones han causado que Boal haya sido objeto de muchas críticas en cuanto al uso que le dio a los datos proporcionados por el Gobierno de EE UU para la consecución de la trama. "No sé por qué ha habido tanto revuelo, estamos acostumbrados a manejar la información con cautela y no poner a nadie en peligro", ha sostenido Boal en más de una ocasión. "Creo que, en parte, las críticas se han intensificado debido a que el rodaje ha sucedido justo en un año electoral", ha añadido. Así y todo, el elenco de Zero Dark Thirty insiste en que en la película no se trata de ajustar cuentas. "Esto no es una pieza política", ha dicho Clarke. "Simplemente se trata de una narración de los hechos de la misión que acabó con Bin Laden”
A pesar de la dureza del rodaje y de las continuas críticas vertidas sobre el filme antes de su estreno, Chastain confía en que la película obtenga una buena respuesta de los espectadores. La actriz tuvo que mantener en secreto que iba a interpretar el papel durante un año, por requisitos de la productora. "Fue difícil, pero ha merecido la pena", reconoce ahora. "Es una primicia y eso va a llamar la atención de muchos espectadores. Yo creo que la gente tiene la sensación de que es una película de la que se va a hablar mucho, por lo que quien no la vea, se puede sentir excluido". Buenas perspectivas que no tendrán cifras reales hasta dentro de unas semanas.

Fuente: El País

Infancia Clandestina



En la cabeza de un niño, los pinchos de una rosa pueden convertirse en escalones para trepar hasta la flor, y los cantos que hacen tropezar en el camino, en plataformas por las que saltar a zancadas. También la violencia, los disparos y las bombas adquieren la capacidad de transmutarse en otra clase de recuerdos, quizá coloridos de lápiz y tinta, ordenados en viñetas que se suceden como ajenas a uno, ajenas al mundo. En ese transitorio universo de imaginación vive Juan, el joven protagonista de la película del año en Argentina —o la película argentina del año—, que se estrena este viernes en las salas españolas. Se trata de Infancia clandestina, sobre los recuerdos de un hijo de Montoneros, protagonizada por Natalia Oreiro, Ernesto Alterio, César Troncoso y Teo Gutiérrez Moreno.
Basado (con licencias) en la niñez de su director, Benjamín Ávila, que rubrica su ópera prima, el filme, ganador de 10 premios Sur (entiéndanse como los goyas argentinos) y precandidato al Oscar de habla no inglesa, se adentra en un periodo de la historia del país sudamericano que, quizá por reciente y peliagudo, pocos se han atrevido a tocar en la gran pantalla. Al menos no desde el punto de vista en que este lo hace: el de una familia de Montoneros, los guerrilleros armados que se identificaban con la izquierda peronista, y su lucha no solo por su defender su patria, sino su ideal de vida. “Hay una tendencia de no aceptar la historia como propia porque son lugares en los que es mejor no entrar”, señala Ávila. “Pero esos son en realidad los lugares en los que el cine debe entrar, porque aportan información a las nuevas generaciones y ponen en tema cosas que la sociedad debe tener en cuenta”.
Es 1979, y una joven pareja regresa subrepticiamente a Argentina desde el exilio con sus dos hijos, una bebé y su hermano de 12 años, Juan. Solo que él ya no se llama Juan, sino Ernesto. Obligado a vivir bajo una identidad inventada, el chaval, en pleno tránsito de la niñez a la adolescencia, se ve forzado a estrenarse en las lides del amor desde la mentira, el miedo y la represión.
Si su pasaporte falso dice que su cumpleaños es en octubre, tiene que celebrarlo ese día. Y si se oyen ruidos extraños, debe correr a esconderse en un refugio secreto. “Yo tenía muy claro de siempre la historia que quería contar”, dice el director (Buenos Aires, 1972), “y a partir de eso me basé en lo que viví con mis hermanos cuando éramos chicos y construí una historia verosímil”.
Verosímil, en cualquier caso, no significa real: “Eso no existe”. Por eso, porque la verdad es territorio estrictamente personal, el pequeño Juan lleva la parte más violenta de sus vivencias a un mundo de ensoñación. Literalmente: los recuerdos más duros se intercalan como cine de animación. “No te das cuenta de lo que está pasando en ese momento, pero como son dibujos que representan la realidad, esa realidad es la que cada uno de los espectadores está viendo”. Las convicciones y los sentimientos, además, escriben tantas historias como hay personas: “Está mal tomado que la política es una cosa y las emociones son otra, por eso la película viene a revalorizar aquella época donde la vida y las ideas eran una sola cosa, y la conciencia del otro era muy grande”.
Paradigmático de esa vocación de dar lugar a un relato sobre la “política de las emociones” es el personaje del tío Beto, el hombre-niño, el idealista al que le sobra ilusión pero carece de la medida de la gravedad de las situaciones, y que aunque nunca tuvo un capítulo en la biografía de Benjamín Ávila, sí lo tiene en la de Juan. “Es un personaje muy especial”, dice Ernesto Alterio, quien le da vida, “es alguien que encarna aquello por lo que lucha, la libertad, en cada segundo de su existencia, y su compromiso pasa por su actitud ante la vida y lo que está haciendo”.
Si la película ha sido encumbrada ya casi como “obra de culto” en Argentina, dice Alterio, es porque ha dado con las cantidades perfectas de la receta: “Es una historia de amor, es una película histórica, tiene momentos de humor, estilísticamente es muy novedosa, y todos esos elementos confluyen de una manera que a mí, que ya he trabajado en alguna, me parece que es muy raro que pase, como un milagro”.

Fuente: El País

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Fotograma 6



La semana pasada propusimos el siguiente fotograma:



La respuesta correcta es: Alguien voló sobre el nido el nido del cuco.

Este es el fotograma de la próxima semana:

B.S.O- La misión

Sobre el último post en el que hablamos de La misión, también recomendamos escuchar su banda sonora, de Ennio Morricone, compositor de la banda sonora de más de 500 películas. La banda sonora de esta película te traslada donde te tiene que trasladar, te sientes realmente uno más como si lo vivieses dentro. El tema Guaraní es el que nos traslada a esa selva, y al peligro que se vive en ella. La música suelen ser muchas veces las mismas notas pero con fondos musicales distintos. La película ganó gracias a esta banda sonora un Globo de Oro.
Pero el tema que define la película y nos llega en todo momento es Gabriel's Oboe.